21/11/14

Cerdeña, los "gigantes" del Mediterráneo

una de las esculturas encontradas (fuente: La Nuova Sardegna)

En otro post ya dijimos que poco se sabe todavía de la historia antigua de Cerdeña y que, si se supiera más, probablemente se deberían volver a escribir los libros de historia. Nuevas sorpresas y un misterio podrían ahora cambiar las certezas de los eruditos en las civilizaciones mediterráneas y el arte que ellos expresan. A finales de Septiembre, en una zona arqueológica de la campiña de Cabras, han sido encontrados dos estatuas de boxeadores que proceden probablemente de un época en la cual todavía la gran escultura griega no existía. 
Escavos arqueológicos (fuente La Nuova Sardegna)

Una empresa arqueológica de alto valor histórico y cultural que ya ha atraído la atención de estudiosos de todo el mundo, ya que se podría volver a escribir parte de la épica humana en el Mediterráneo, cuando el misterio de la datación de las estatuas imponentes no será tal.
Escavos arqueológicos (fuente La Nuova Sardegna)
Lo que hace especial la primera escultura encontrada es la postura del boxeador que se parece a la de una estatuilla de bronce de la que ya ha sido dada por cierto la edad: el siglo IX aC., una época en que la gran estatuaria griega estaba aún por llegar. Si finalmente se establecerá el vinculo entre estas grandes estatuas y el bronce, los Gigantes se convertirán en el ejemplo más antiguo de esculturas de este tamaño en la gran estatuaria clásica en el Mediterráneo.

20/10/14

Nuestra pequeña aventura a Cerdeña

Articulo escrito por R.G.



Nuestro viaje consistia en pasar 10 noches conociendo Cerdeña. Boris y Giovanni nos lo distribuyeron en 4 noches en Sorso-Sassari, alojadas en un encantador B&B. Iniciábamos las jornadas con sus magníficos desayunos, sugerencias y guias de lugares a visitar y no perderse por nada del mundo. Y, en cuanto a Sorso, decir que nos recordó un poco a Ibla (Ragusa, Sicilia), todas las tardes/noches la gente estaba en la calle (bueno, mayoría hombres) charlando, viendo el futbol o tomándose unas cervezas... un buen sitio para relajarse y descansar. Una jornada la dedicamos a Olbia, Porto Cervo, Palau, Santa Teresa de Gallura y Castelsardo, donde probamos la Ichnusa, cerveza sarda, y unas pizzas en la zona del castillo medieval. El jueves pinchamos a la salida de Sorso en dirección Alghero, con lo que "cambio de planes"... Ya que no teniamos rueda hasta primera hora de la tarde (se rajó la cubierta...), nos fuimos a Porto Torres, nos tomamos unos cafecitos y a la playa, para, despues de cambiar la rueda, irnos a Sassari, queríamos ir de compras... pero nada... jaja, no era nuestro día. Al día siguiente cambiamos el viaje al archipielago de la Magdalena (nos quedaba sólo ese día), por visitar Alghero. Tiene un casco antiguo muy bonito, con callejuelas llenas de terrazas, restaurantes, tiendas... de todo, pero estaba un día horrible, lloviznando, con niebla muy baja... así y todo, cogimos el coche y nos fuimos a Capo Caccia. 
Capo Caccia
Si llega a estar despejado!!! Y, como ya estamos curtidas, lloviendo y todo, pusimos rumbo a Stintino... y descubrimos la spiaggia della Pelosa... Uau!!!, chicos, gracias por recomendarlo, que agua, que pedazo de día, que todo...!!!, allí fundimos el resto de la tarde, un par de horitas de relax, en un agua... impresionante!!! Y como colofon de nuestra estancia en Sorso, esa noche cenamos en La Giara, una tecomendación de G.
La playa de la Pelosa
Las 3 noches siguientes las pasamos con B. en un agriturismo en Baratili San Pietro, a 40 km, mas o menos, de Oristano. Y, como siempre, aprovechamos el viaje para ver Bosa, un pueblito muy pintoresco, con casitas de colores (algo muy típico en Italia, me recordó un poco al Cinque Terre...) escarpadas por la montaña. 
Bosa
Y, siguiendo la costa, llegamos a Baratili, a la primera!!!. Fue la única vez que dimos con el sitio a la primera, el resto de los días, empezábamos a dar vueltas por Cabras... y no eramos capaces de encontrar la carretera..., claro que B. nos comentó, que incluso a los oriundos les pasaba alguna vez. Que deciros de B. la anfitriona... un encanto de mujer!!! un libro abierto!!! una joya...
Una vez en casa, descargamos el coche, nos cambiamos y a la playa de Is Arutas.
La verdad es que tuvimos mucha suerte con el tiempo, "molto caldo" y pudimos pasar un par de horas, como mínimo, en alguna playa, y las aprovechamos al máximo.
en Tharros
Una vez de vuelta, nos dirigimos a Oristano, recorriendo sus calles, la catedral y sus plazas. En una de nuestras muchas charlas con B., nos comentó la participación de alguno de sus caballos en la fiesta de la Sartiglia que se celebra en carnaval, de hecho, en la hacienda, tienen los adornos con que han sido engalanados los caballos. Continuamos con la Península de Sinis, visitando Tharros, la iglesia de San Giovanni de Sinis y a playa de Manimoni, a la que nos costó encontrar... no está muy bien señalizada... El lunes nos liamos la manta a la cabeza y nos fuimos hasta Cala Gonone, en la costa este...(jajaja, no queríamos hacer muchos kms, pero...), incluyendo una excursion en barco a Cala Luna. 
Cala Luna
A nuestro regreso, y como despedida del agroturismo,  B. nos habia preparado unos spaguetti a la bottarga que le habiamos encargado, con pan carasau... hummmm!!!
Y otra vez en marcha, esta vez para Sinnai, donde nos alojamos nuestras tres últimas noches en Cerdeña. Nos dirigimos hacia Torre dei Corsari, para llegar a Ingurtosu y su famosa playa de las Dunas de Piscinas. Desapareció la carretera!!!...jajaja, nos habiais avisado, y veiamos arena de las dunas en el arcén... pero... es que nos quedamos sin asfalto, ibamos, sin salir de la carretera, sobre un camino lleno de arena (con miedo a quedarnos enterradas con el coche...), tuvimos que cruzar algún que otro riachuelo... hasta que llegamos a la entrada de la playa. Sinceramente, "Espectacular", una playa enorme, el agua estaba buenísima, eso sí, en la orilla, no te podias bañar de la resaca que habia. A primera hora de la tarde, atravesando el antiguo pueblo minero de Ingurtosu, tiramos hacia Cagliari, para dar una vuelta por la circunvalación hasta encontrar las señalización para Sinnai... ufff. En Cagliari, no dimos una a la hora de volverca Sinnai, siempre nos perdíamos... fue un poco desesperante...
Nuestro primer día en Cagliari, lo dedicamos al casco antiguo: la plaza de la Constitución, el Bastion Saint Remy, el barrio del Castello, el precioso Duomo, las Torres de San Pancracio y el Elefante, para acabar en la playa de Poetto, hasta que una tormenta nos obligó a levantar el vuelo y volver a Cagliari.
en Cagliari
Nuestro último día lo pasamos en las playas de Chia... Su Portu y Sa Colonia... Un día estupendo, a pesar de que cuando salimos, llovia. En Sa Colonia pasamos una jornada de lo más tranquila y relajada. Otra playa que nos encantó.
una de las playas de Chia
Y ya estamos en jueves... avión y odisea para volver a casa.
Total, que no queriamos hacer kms... nuestro coche tenia 10554 km cuando lo cogimos, lo entregamos con 12398km...jajajaja.

6/2/14

El norte de Cerdeña

Articulo escrito por Pedro B.

Bosa
Este verano decidimos pasar unos días en la isla de Cerdeña. Por la extensión de la isla decidimos concentrarnos en la parte norte de la isla, dejando el sur para otra ocasión. Para ser agosto las temperaturas fueron agradables, tan solo en la zona de Alghero la humedad se dejaba notar con algunos grados más de temperatura.
Playa de la Pelosa, Stintino
Alquilamos un coche para poder recorrer mejor la isla y llegar a los rincones más interesantes. Antes de llegar nos tenía bastante preocupados la forma de conducir que tuvieran en Cerdeña, temiendo que lo hicieran al estilo siciliano, aunque por suerte no fue así. Aparte de que los sardos tienden a tomar las curvas por el centro de la calzada y por la noche se pegan mucho al coche no tuvimos mayor problema al volante. Las dos únicas autovías que recorren la isla son la autopista SS131, que va de norte a sur, y la SP39, que va de este a noreste, el resto son carreteras donde tampoco se puede circular a una velocidad elevada, o bien son de interior con bastantes curvas, o bien costeras con bastantes cedas el paso para la gente que accede a las playas. En la autovía nos quedó la duda de cuál era el límite de velocidad, pues solo está indicado donde está restringido. Preguntando parecía ser que era de 110 km/h, aunque no estaba muy claro, lo mejor era ser prudente.
Nuraghe Santu Antine de Torralba
El Toro en la necrópolis de Sant'Andrea Priu
El trato con los sardos fue en todo momento muy agradable. Son gente cordial y su carácter latino similar al nuestro hizo que el contacto fuera fácil. El idioma no es problema y el inglés realmente solo lo empleamos con otros turistas europeos.
“Paseando” por la garganta de Gorropu
La elección de los alojamientos fue estupenda. Solíamos cenar en ellos y las raciones que ponían era como si se fuera a acabar comida en el mundo, por lo que apenas comíamos al mediodía, era imposible tener sensación de hambre. En el de Alghero los productos artesanos y de producción propia que empleaban marcaban la diferencia, en el segundo se puede disfrutar de la buena comida sarda y en el último el ambiente por las noches alrededor de la mesa común era impresionante.
El merecido descanso en la garganta de Gorropu
Los pocos días que nos apeteció comer algo más completo al mediodía tratamos de buscar sitios un poco apartados del centro turístico, donde solo se vieran turistas italianos y a poder ser lugareños. En Castelsardo entramos en el restaurante pizzería Mistral con una terraza con vistas al castillo y a todas las casas coloreadas que lo circundan, nos comimos unas pizzas que aún me estoy chupando los dedos. Viendo además lo que otros comensales italianos se pidieron hubiéramos vuelto a repetir si nos hubiera quedado de paso algún otro día. En Orosei comimos en Su Barchile recomendados por alguien del pueblo. No me puedo decidir que fue mejor, si la comida o el servicio.
Vista del Supramonte
En el noreste de la isla estuvimos visitando las ciudades, las más bonitas que vimos durante nuestra estancia, todas ellas con sabor mediterráneo y cargadas de historia. Los colores del agua en la playa de La Pelosa son tan impresionantes como su masificación y el precio del parking. El centro histórico de Alghero, y las coloridas ciudades de Bosa y Castelsardo merecen una visita. En el noroeste nos dedicamos a hacer senderismo, en el Supramonte anduvimos por la garganta de Gorropu y con un guía contratado a través del agroturismo por el altiplano hasta la aldea nurágica de Tiscali, ambas rutas no son de gran complejidad, solo la garganta de Gorropu a partir de cierto punto es mejor dejarlo a gente con buena preparación. Alternamos estos paseos con momentos más relajados en las playas de Cala Gonone y Orosei. En el norte visitamos la costa, las interesantes formaciones que el viento ha dado a las rocas de la Costa Smeralda, algunos pueblecitos como Santa Teresa di Gallura y Palau y las playas de Vignola y Cala Sarraina.
Aldea típica de pastores del Supramonte
También hicimos algo de turismo arqueológico, la isla está llena de restos nurágicos de hace unos 3000 a 4000 años. Hicimos un alto en el Nurage Santu Antine de Torralba, es curioso tanto encontrarse semejante construcción en medio de una llanura como encontrar estas formaciones tan solo separadas por unos pocos cientos de metros. La necrópolis de Sant’Andrea Priu con la estatua de Il Toro y las tumbas reconvertidas a iglesias bizantinas también llamaron nuestra atención en Bonorva. No menos curioso es el asentamiento nurágico de Tiscali en la sima que se encuentra en lo alto del Supramonte.
Capo Testa en Santa Teresa di Gallura
Un descanso en Su Gologone
En todo momento estuvimos muy a gusto de Cerdeña. Todas las personas con las que tratamos fueron muy agradables y no nos hicieron sentir como extraños en ningún momento. Nos dejamos mucho por ver, pero eso lo reservamos para otra ocasión. Muchas gracias a Zagara Travel por la elección de los alojamientos y por los consejos que nos dieron para disfrutar de la isla.

Marisa y Pedro

27/9/13

Cerdeña con nuestro hijo

Articulo escrito por Virginia G.

Hola Boris!
Por fin un poco de tranquilidad post vacacional para escribiros unas líneas.
El viaje a Cerdeña ha sido de lo más gratificante. Hemos estado por la zona de Alguero, y desde allí hemos recorrido playas y pueblos muy bonitos. Nos encantó el ambiente de Alguero, sus calles bulliciosas y llenas de restaurantes y de gente por la calle. Era un placer tenerlo solo a 10 minutos del alojamiento.
Hemos visitado Bosa, las playas de La pelosa, Maria Pia, La Bombarde, Mugoni... Las aguas cristalinas y su arena blanca eran tal como esperábamos! Nuestro hijo ha disfrutado cada minuto que ha pasado en ellas!
Del alojamiento y de su personal solo tenemos buenos recuerdos. La tranquilidad que ofrecía el lugar, desde donde se veían unas estrellas espectaculares, la limpieza y calidad de las instalaciones así como la amabilidad de sus dueñas hace que pensemos seriamente en volver allí cuando volvamos a Cerdeña, nos hemos sentido como en casa!
El viaje en ferry fue tranquilo y relajante, así que todo salió según lo previsto, superando nuestras expectativas.
Estoy segura de que volveremos a esta preciosa isla, para volver a revivir estas estupendas vacaciones.
Gracias por todo, ha sido un placer encontraros, conoceros y que nos hayáis acercado a Cerdeña de esta forma tan especial.
Os adjunto algunas fotos, aunque seguro que no hacen justicia a la belleza real de la isla!
Saludos!!
Virginia, Pablo y  Nicolás

Nuestro viaje a Cerdeña en Agosto

Articulo escrito por Judit y Jesús

Buenas tardes. Mi nombre es Judit, y viajamos con mi marido que se llama Jesús.
 
En primer lugar agradeceros todos los trámites y la información. El conjunto ha echo de nuestro viaje toda una gozada.
 
Nuestro viaje empezó el dia 23/8 i terminó el 30/8.
 
El viernes llegamos temprano a la isla des de Girona, sobre las 9h de la mañana y rápidamente recogimos nuestro coche que estaba reservado a través de Maggiore.
Aprovechamos esa mañana para ir a Capo Caccia y visitar la Cueva de Neptuno. el viaje vale la pena, las vistas son preciosas y te permiten entrar rápidamente en contacto con el terreno. Bajamos a través de la Scala de Cabirol que es una gozada, pero la verdad es que la visita a la cueva no creo que valga la pena, sobretodo por el precio que tiene.

Diario fotografico de viaje de una nuestra viajera: Yolanda

Alghero
Bosa
Castelsardo, la roca del elefante